Málaga busca primera división con generación de canteranos
Por Alberto Reyes · Publicado el · Actualizado

El Málaga busca la Primera división con una generación única de canteranos

Como hemos cambiado, una canción noventera de Presuntos Implicados que cualquiera que esté leyendo ahora este texto se le viene a la cabeza. Aquel tema tenía un toque triste, ya que el cambio no era precisamente para mejor, aunque sirve de estímulo para expresar cómo han cambiado los niños del Málaga. Los chicos de Funes que han crecido en el cuadro de Martiricos y la ciudad costasoleña y que ahora están a un paso de conseguir llevar al equipo blanquiazul a Primera división. Sacaba pecho el preparador lojeño después de la eliminatoria ante Las Palmas. Qué rápido se hacen mayores. Hemos hecho muchas cosas bien, pero lo más importante es la reacción al varapalo inicial. Funes, sacando pecho de los canteranos “Qué rápido se hacen mayores. Hemos hecho muchas cosas bien, pero lo más importante es la reacción al varapalo inicial. La Rosaleda nos ha llevado en volandas, independientemente del marcador, y el equipo se ha mantenido en el partido. Eso nos permitió, poco a poco, estar más tranquilos”, explicaba el entrenador malacitano. Diego Murillo, Rafita, Izan Merino, Dani Lorenzo, David Larrubia, Carlos Ruiz 'Chupete', Ramón Enríques, Rafa Rodríguez y Aarón Ochoa. Hasta nueve canteranos participaron del éxito de las semifinales ante Las Palmas. Si se suman los años que llevan entre todos en el club la cifra mete miedo, nada más y nada menos que 63 años. Algunos como Ramón, Izan Merino y Larrubia llevan toda una vida en el club. En el caso de los dos últimos llegaron al Málaga en benjamines desde dos equipos de la ciudad como el CD Tiro Pichón y el Romaluz, los clubes de los barrios de sus familias. Ramón llegó desde Granada y recordaba hace tiempo en MARCA que su primer partido en La Rosaleda fue un 0-5 en contra el Celta en el que hizo de recogepelotas. Ochoa llegó desde Marbella y también es un one man club de momento. Algunos han hecho un pequeño paréntesis como Dani Lorenzo, que fue reclutado temporalmente por el Real Madrid. Un camino no tan fácil El camino de algunos ha sido más complicado hasta explotar. Es el caso de Murillo, que no pisó el primer equipo de verdad hasta haber cumplido los 23 años, toda una muestra de la fuerte mentalidad que tiene el central de Ciudad Real. O el caso de Chupete, que incluso llegó a tener un asunto en los juzgados para abandonar el club y que ahora es su máximo goleador con 24 goles. Este grupo de chicos llevan toda la vida cruzando sus miradas en los distintos equipos del club y ahora se han unido para hacer historia en el Málaga. Un cuento de hadas que hace que el equipo sea una familia y que la plantilla malaguista sea la envidia de muchos directores deportivos y de cantera del panorama fútbol a nivel nacional.
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