La normalidad de las estrellas de la selección española
Por Raquel Martínez · Publicado el · Actualizado

La selección española ha alcanzado el éxito mundial con un grupo de futbolistas que destacan por su humildad y dedicación al juego, sin caer en la superficialidad de ser 'estrellas'.

Hay algo extraordinario en esta selección campeona del mundo: la normalidad. En una época en la que se confunde ser futbolista con interpretar el papel de estrella, España ha llegado a lo más alto con un grupo de jugadores que respeta el oficio, entiende el juego y no necesita envolverse en ninguna parafernalia. Futbolistas con mayúsculas. Tipos que hablan sobre el césped, que no venden un personaje y que han convertido la sencillez en una de las claves del éxito. Hablo de, por ejemplo, Aymeric Laporte, Unai Simón, Mikel Merino, Marc Cucurella, Pedro Porro o José Ángel Carmona. Todos ellos fueron convocados para este Mundial y todos ellos, salvo el portero del Athletic Club, fueron suplentes en la final. Y no se les ha visto por ahí haciendo ostentación de su estatus de campeones del mundo, ni aprovechando la coyuntura para vender más su imagen. Laporte fue el único que estuvo en la previa de la final con una prenda de lujo, un abrigo de la marca Moncler, pero nada de posar para las fotos. Se le vio llegando al estadio, ocupando el banco de los suplentes y luego se le volvió a ver saliendo del estadio, esta vez con un abrigo de más calidad, también de la misma marca, pero sin posar. Cucurella, por ejemplo, no ha hecho ninguna aparición pública desde que se disputó la final del Mundial. Ni en redes sociales ha dejado rastro de su actividad. Merino y Carmona sí han dejado ver que están en Doha, pero en plan de lo más normal, nada de ir a eventos o de hacer publicidad de su presencia en el Mundial. Porro, que es más activo en redes sociales, ha compartido algún que otro entrenamiento, pero nada que se salga de lo normal. Y esto, repito, es algo que me sorprende y mucho, porque en estos tiempos en los que todos los futbolistas, o casi todos, se convierten en personajes públicos que venden su imagen a golpe de likes, estos jugadores de la selección española parecen estar muy alejados de esa tendencia. Y lo que te hace pensar que están realmente centrados en lo que importa, que es el fútbol y no todo lo demás. Ojalá esta normalidad que rodea a los futbolistas de la selección española campeona del mundo se mantenga durante mucho tiempo, porque es sinónimo de que se seguirán haciendo las cosas bien y de que llegarán más éxitos en un futuro. Futbolistas que respetan el juego, que respetan al aficionado y que se respetan a sí mismos.
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