El Rose Bowl, sede de finales de Mundiales, verá 2026 en silencio
Por María López · Publicado el · Actualizado

El Rose Bowl, famoso por albergar finales de Mundiales y Juegos Olímpicos, no será sede en el Mundial 2026, a pesar de su rica historia en el fútbol.
El Rose Bowl, ubicado en Pasadena, California, es el único estadio del mundo que ha albergado finales de Copas del Mundo, tanto masculinas como femeninas, además de finales de torneos olímpicos de fútbol. Sin embargo, este mítico recinto no será sede en el Mundial 2026, ni siquiera para partidos de la fase de grupos.
Inaugurado el 28 de octubre de 1922, el Rose Bowl fue diseñado por Myron Hunt con la forma de una herradura, abierta al sur. Esta forma se mantuvo hasta 1928, cuando se cerró y adoptó la forma de tazón que tiene actualmente. A casi cien años de su inauguración sigue siendo el estadio con más tradición en el fútbol: el fallo de Roberto Baggio en 1994, que dejó a Italia sin el título, es parte de la memoria colectiva de los hinchas que recuerdan aquella final entre Brasil e Italia.
El Rose Bowl ha tenido otros momentos cumbres en su historia. En 1984 albergó la final del fútbol olímpico, en la que Francia venció a Brasil. En 1999 fue sede de la final del Mundial Femenino, en la que Estados Unidos venció a China; en esa final, la futbolista Brandi Chastain anotó el penal decisivo y celebró quitándose la camiseta, una de las imágenes más icónicas de la historia del deporte.
Sin embargo, a pesar de su rica historia, el Rose Bowl fue descartado como sede para el Mundial 2026. La candidatura de Los Ángeles para el Mundial se presentó en conjunto, con dos sedes: el Rose Bowl y el nuevo SoFi Stadium. En algún momento de las negociaciones, la FIFA decidió que solo el SoFi sería parte de la candidatura.

Jens Weiden, gerente del Rose Bowl, declaró: "El modelo de la FIFA es muy desafiante, ya que requieren que los lugares, las ciudades y los contribuyentes financien las mejoras específicas de la Copa Mundial de la FIFA en los edificios, mientras que la FIFA se lleva la mayoría de los ingresos de los eventos". Esto significa que cualquier mejora que se haga en los estadios para estar a la altura de lo que exige la FIFA debe ser pagada por los estadios mismos.
Además, el Rose Bowl presenta deficiencias por su antigüedad, ya que gran parte de su aforo no cuenta con asientos, y tiene muy pocos palcos de lujo, que son los que ahora generan más ingresos en este tipo de eventos.
Quedó claro que el estadio no cumplía con los requisitos de la FIFA para ser sede del Mundial 2026, y esto también quedó evidenciado cuando la candidatura estadounidense para el Mundial Femenino de 2031 descartó al Rose Bowl, que ahora figura como un estadio de "otras ciudades adecuadas".
A pesar de no ser sede del Mundial 2026, el Rose Bowl sí albergará partidos de fútbol en los Juegos Olímpicos de 2028, incluyendo las finales de los torneos masculino y femenino. Para esta ocasión, se realizará una inversión de 80 millones de dólares para mejorar el estadio y hacerlo más atractivo para este tipo de eventos.
Así que, aunque en 2026 no se verá fútbol en el Rose Bowl, su rica historia en el fútbol lo mantendrá vigente para el futuro.
---

