El Almería en la cuerda floja: críticas a Rubi y futuro incierto
Por Lucía Molina · Publicado el · Actualizado

El UD Almería atraviesa un momento crítico en el tramo final de la temporada, perdiendo oportunidades de ascenso directo y generando descontento entre la afición, que centra sus críticas en el entrenador Rubi. A pesar de los rumores sobre su posible cese, e...

El tramo final de temporada en la UD Almería está dejando muy tocados a Rubi y a su plantilla. Los rojiblancos no han ganado ninguna de las tres finales disputadas ante Burgos, Las Palmas y Sporting de Gijón, y han tirado por la borda un ascenso directo que tenían en su mano en la jornada 39, cuando dependían de sí mismos. Las últimas derrotas ante el conjunto canario en casa, después de dejar escapar un partido en apenas dos minutos, y la sufrida ayer frente a los asturianos, tras una primera mitad calamitosa en la que parecía que quien se jugaba el ascenso era el equipo de un Borja Jiménez que vivió su último partido en el banquillo de El Molinón, han provocado que la afición indálica diga basta. La realidad es que el Almería ha sumado solo un punto de los últimos nueve posibles, unos resultados que han permitido a Racing y Deportivo certificar sus respectivos ascensos sin necesidad de esperar a la última jornada de la fase regular para decidir las dos primeras posiciones de la clasificación. Por ello, Rubi se ha convertido desde hace semanas en el principal foco de las críticas de la afición almeriense, aunque con especial dureza tras la dolorosa derrota de ayer debido a la pobre imagen ofrecida por el equipo en otro partido decisivo en el que volvió a no estar a la altura. Son demasiadas las oportunidades perdidas a lo largo de la temporada, consecuencia de la irregularidad de una plantilla confeccionada para ascender y que cuenta en sus filas con el Pichichi, Sergio Arribas. Sin embargo, la sensación es que este equipo no está preparado para competir en los días grandes ni bajo presión, algo que ha llevado a gran parte de la afición a pasar de la ilusión a la resignación y la desconfianza ante unos Playoffs de ascenso que ni siquiera han podido asegurar matemáticamente y que deberán cerrar en la última jornada frente al Valladolid, en el UD Almería Stadium y ante una grada en pie de guerra. Un amplio sector de la afición considera que ha llegado el momento de un cambio en el banquillo que provoque una reacción inmediata de cara a la última jornada y a los Playoffs. La corriente de seguidores que piden la destitución de Rubi ha inundado las redes sociales, argumentando que el equipo no ha ganado ningún partido importante con el técnico catalán al frente, especialmente lejos de casa. Sin embargo, y pese a los rumores sobre un posible cese tras la derrota en Gijón, desde el seno del club trasladan a MARCA un mensaje de “calma, unión y confianza” y niegan que, a día de hoy, el entrenador vaya a ser destituido. La dirección entiende que un cambio de técnico a estas alturas podría provocar el efecto contrario al deseado y que un nuevo entrenador apenas tendría margen para implantar sus ideas, consolidar otro sistema de juego y devolver la confianza a un vestuario en horas bajas. Rubi tiene contrato hasta junio de 2027 y lo que sí parece evidente es que, en caso de no lograr el ascenso en el Playoff, sería muy difícil imaginar su continuidad una temporada más en medio de un clima de crispación cada vez más evidente con la afición.
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